FASE 2.C – DESAFÍA TU RESISTENCIA

DESAFÍA TU RESISTENCIA

Decides continuar caminando. Al no tener rumbo fijo, vas en línea recta con tal de seguir la ruta contraria a por donde has llegado para no caminar en círculos y acabar en el mismo punto una y otra vez.

Aproximadamente una hora más tarde, habiendo perdido ya la noción del tiempo por completo, caes de rodillas al suelo porque no puedes más; tu resistencia física se ha debilitado por completo y no hay manera de continuar, por ahora, sin antes tomarte un respiro.

Tienes claro que debes buscar un refugio relativamente seguro para, ahora sí, descansar y recuperarte del agotamiento porque tu cuerpo no es capaz de continuar la ruta. Has decidido seguir cuando podrías haberte detenido antes, a cualquier precio, pero todavía tienes una última oportunidad antes de perder el conocimiento en mitad del bosque.

Por si fuera poco, avistas a lo lejos algo que te deja completamente en shock; unas luces infrarrojas de color intenso que solo pueden pertenecer a algo concreto: los Oscuros. La luz roja de sus ojos aparece y desaparece, por lo que no sabes cuántos son, pero lo que sí sabes es que van en tu dirección, atravesando los frondosos árboles por la superficie del bosque.

Sabes ahora que debes evitarlos a toda costa porque cada vez están más cerca, pero todavía dispones del tiempo suficiente como para reaccionar ante la situación y darles esquinazo.

Debes actuar rápido:

A. Cerca de ti hay un árbol escarpado que podrías intentar trepar con tal de alcanzar su copa y, además de camuflarte entre sus ramas, descansar como bien necesitas hasta que las aguas vuelvan a su cauce.

B. Escuchas el cauce de un río. Puedes acercarte a él y esconderte por la orilla o en alguna cueva cercana, en caso de que la haya, donde no estés en plena exposición y te ofreza cierta seguridad.

C. Puedes intentar arrastrarte un poco más por el suelo, sin caminar y con las pocas fuerzas que te quedan, en dirección opuesta a donde ves las luces.

D. Tratas de esconderte en el pequeño espacio de un árbol hueco y cruzar los dedos para que no se percaten de tu presencia si pasan y registran directamente por la zona en la que te encuentras.